Cementerio Civil

 

En 1877 el Ayuntamiento de Madrid, presidido por José Abascal, convocó un concurso para la construcción de un gran cementerio que debía situarse en el entonces término municipal de Vicálvaro, en los terrenos de la Elipa. Ganaron el concurso los arquitectos Fernando Arbós y José Urioste, y el proyecto de la gran Necrópolis del Este de Madrid quedó aprobado el 31 de octubre de 1879, dejando previsto un monumental trazado concéntrico ajustado a la topografía (cuya construcción no culminaría hasta 1925). Una mortífera epidemia de cólera aceleró su inauguración, que se produjo el 15 de junio de 1884 como Cementerio de Epidemias. A partir de septiembre de 1884 quedaron ya clausurados siete de los once cementerios hasta entonces existentes en Madrid (se mantuvieron las sacramentales de San Isidro, de San Justo, de Santa María y de San Lorenzo), y una Real Orden de 10 de septiembre de 1884 aprobó el reglamento particular del nuevo Cementerio del Este.

 

Un año antes otra Real Orden, de 2 de abril de 1883, había dispuesto que en todos los ayuntamientos cabezas de partido judicial de España, o en aquellos mayores de seiscientos vecinos, se estableciese al lado del cementerio católico, pero respetando el cerramiento de éste y con entrada independiente, un espacio de terreno cerrado destinado al enterramiento de los muertos fuera de la comunión católica, como cementerio civil (en el sentido preciso de no católico).

 

De manera que, recién aprobado el reglamento del nuevo cementerio madrileño, pudo también inaugurarse el Cementerio civil de la Necrópolis del Este, lo que se produjo con el enterramiento de Maravilla Leal González, fallecida el 9 de septiembre de 1884, a los veinte años de edad. Desde ese día hasta hoy, allí serían enterrados un buen número de personas muchas de ellas de gran transcendencia en la Historia de España, entre ellas muchas directamente relacionadas con la Guerra Civil.

 

Visitaremos las sepulturas de los tres presidentes de la Primera República, Pablo Iglesias, Pasionaria, los militares republicanos Enrique Lister, Modesto o Cordón, políticos como Largo Caballero o Julián Besteiro, escritores como Pio Baroja o Ángel María de Lera, poetas como Blas de Otero, artistas como Emiliano Barral y otros muchos personajes tal vez menos conocidos pero con un papel destacado también de los que podríamos señalar a Rosario Dinamitera, Julian Grimau, Marcelino Camacho, el teniente Castillo… entre otros muchos

 

Tendremos dos puntos de encuentro para esta ruta. Para los que se desplacen en transporte público, quedaremos a las 10:00h en la salida de la estación del Metro de La Almudena (Línea 2)  situada en la confluencia de las calles Avenida de Daroca y Francisco Largo Caballero. Para los que acudan en su propio vehículo quedaremos a las 10:15h en la entrada del cementerio Civil en la Avenida de Daroca. Se puede estacionar en el Cementerio de la Almudena accediendo por la entrada frente a la del Civil.

 

El precio de la ruta es de 10 euros que se abonarán al inicio de la misma.